miércoles, 4 de diciembre de 2013

1 de Febrero de 1998



De la lata salía humo y perfume a vos. Ella se tapaba los ojos porque el humo le hacía mal pero yo necesitaba aspirar cada partícula de lo que fuiste. El humo formaba recuerdos, risas, felicidad y tiempos mejores. El humo es una metáfora de lo que fuiste vos: te tuve, pero siempre que quise liberarte, no te pude agarrar, solo sentir.
Hoy quemé tus hojas y nunca más vas a volver. Pero más importante, es que yo vuelva a existir y esta es mi manera de decirte adiós.
Dejé la hoguera a medio prender y en la soledad de la noche también voy a tirar este diario. Ya nada nuestro va a quedar: solo el recuerdo de la felicidad.

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